Un día te despiertas y te das cuenta de que no tienes dieciocho. Ni veintitrés. Que tienes una casa y una familia muy diferentes a las que soñaste que tendrías. No puedes decir que te sientes fracasada, pero quizá sí que esperabas algo más de ti misma.

Es posible que extrañes otra época. Hace diez años quizá la vida te prometía tanto, que aunque fuese monótona te engatusaba con sus prometedoras ideas de futuro.

cactus de la terraza. Un día te despiertas y te das cuenta de que no tienes dieciocho

¡Ah la vida!

¡Como nos la llenan de expectativas insalvables!

O llenamos, no sé.

Cuando sea mayor tendré un coche grande, una casa grande, muchos hijos. Trabajaré en un lugar maravilloso, seré feliz. Cada fin de semana seguiré saliendo con los amigos y seré siempre joven y maravillosa.

No digo que todo ésto lo soñase yo.

Tampoco digo que no.

¡Sentimentalismos todo!

Si estuviese escribiendo mi propia novela, todo empezaría aquí. En una encrucijada en la que la protagonista sigue sin encontrarse a pesar de los años, las ilusiones y la creciente decrepitud.

 


5 commentarios

Daniela · 25 octubre, 2018 a las 10:28 pm

Es cierto que muchas veces las cosas son diferentes a lo que pensamos. Algunas cosas mejores y otras no tanto, pero así es la vida. Creo que es mejor pensar en lo que sí tenemos, soy de las que ve el vaso medio lleno 😉

Lai - Asi piensa mamá · 27 octubre, 2018 a las 2:56 am

Que pwligrosas las expectativas. Que bonito oerseguir sueños y que dificil cuando no llegan. Pero al final, si estamos sanos y disfrutamos de un momento bonito al dia, hay que intentsr sacarle balance positivo

Funtastic Mom · 27 octubre, 2018 a las 4:43 am

Por eso siento que es tan importante en la crianza brindar herramientas a nuestros hijos para usar el pasado solo para aprender de los errores y del futuro ayudarnos a trazar sueños, pero siempre aferrarnos al presente. A disfrutarlo, cualquiera que sea para tener claridad de lo que vamos consiguiendo y el camino que vamos trazando

Lou · 28 octubre, 2018 a las 4:50 pm

Yo me acuerdo cuando era pequeña que tenía muchas expectativas, quería ser muchas cosas y dejar huella a lo grande. A medida que vas creciendo, te conformas con ser feliz y con las pequeñas cosas. Es importante que transmitamos a nuestros hijos este mensaje. Buen post, me ha hecho reflexionar…

30 y... y mamà · 29 octubre, 2018 a las 10:01 am

Yo sigo pensando que tengo 27 me quedé en esa edad y casi 10 años después sigo tendiendo espíritu de 27 la realidad viene al mirarme al espejo 😂😂😂

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