Casi termina el miércoles y me doy cuenta de que no he escrito nada.

No tengo mis resúmenes diarios en la agenda, ni un post de la lista de pendientes, ni un e-mail que debo a alguien por ahí… nada.

Si la semana pasada fue visto y no visto, ésta está siendo pesada y lenta, pero retorcida. Médicos, papeleos, reuniones de madres, discusiones, desacuerdos, papeleos de nuevo.

Hoy para rematar una mitad de semana que cada vez pinta mejor, tocó una charla de Orientación Laboral que me entretuvo toda la mañana con algo que rozaba lo aburrido. Realmente una ruptura de la rutina que hubiera estado bien de no haber tenido a SrtaDíaz vomitando en casa de la abuela.

¡Y menos mal que en el último minuto la pudimos localizar! porque fue realmente cosa de minutos:

Venga vamos al cole‘ ‘Mami me duele mucho la tripa, vamos al médico‘ La abuela no contestaba el teléfono. Corriendo a su casa, aparece, la abraza, vomitona. ¡Uy, el autobús sale en 5 minutos!…

Me hubiése quedado en casa de buena gana.

PD. Siento que el #MiércolesParlanchín sea algo confuso…


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